15 d’agost 2011

El baile pendiente.

Último día de fiesta mayor. Gran baile de gala. La plaza del pueblo a reventar. La orquesta interpreta una melodía de Gershwin. Los que acumulan décadas de juventud siguen las cadencias memorizadas año tras año, los niños corretean entre los cuerpos y las pandillas de adolescentes desfilan arriba y abajo sin saber muy bien cuál es su lugar.
La mirada de él y la de ella se cruzan. Entre ambos, toda la plaza y toda una vida. Se miran y piensan que esa podría ser su canción… Si tuvieran una canción. Y si alguna vez hubieran tenido un baile. La nieta de ella, un torbellino con rizos, la toma de las manos y la arrastra al centro de la plaza. La mujer intenta enseñarle unos pasos, pero con el ímpetu de la pequeña acaba en un traspiés y unas risas. Él la mira en la distancia y se imagina ese tropiezo sobre su pie derecho. Casi puede notar el pisotón. Se imagina tomándola por la cintura, apartándole ese mechón rebelde y robándole un beso. Se le escapa una sonrisa. Lleva el mismo vestido que hace un par de ellos, recuerda él. El azul siempre le ha quedado bien, sigue pensando, y al instante desfilan por sus ojos los ocho preciosos vestidos azules que él le ha visto en los últimos 30 años. La música cesa. Las parejas se dan un respiro. Ella levanta la vista y, de nuevo, se cruzan la mirada. Se sonríen. Cómplices. Un año más han bailado a Gershwin solos en la plaza.

Emma Riverola, El Periodico de Catalunya.

19 de juliol 2011

A tiempo parado.

No se cómo aún, pero pude parar el tiempo. Supongo que fue porque lo deseé. O porque lo necesitaba. No quería que el reloj siguiera avanzando. Así que repetí y repetí mil veces en mi cabeza que ojalá se quedara todo así. Tan inocente como lo era yo con seis años. Pero justo paré el tiempo cuando soplaba las velas, las siete velas de la tarta. Creo que durante el poco tiempo en el que no avanzaban los minutos, las horas, los segundos, pude contar que solo había apagado 6 velas. Así que no se si en ese momento había parado el tiempo, o si había retrocedido justo un año atrás. Quise que todo se hubiera quedado como entonces: ropa cursi, muñecas en la cama, miedos nocturnos que acaban siendo noches en la cama de mis padres -papis entonces- , sin ajetreos, ni exámenes, ni obligaciones... ¡Era tan perfecto! Pero es ley de vida crecer y madurar y darse cuenta de las cosas. No pude contar el rato en el que no avanzaba el tiempo, pero no fue mucho. Y ahora mismo, volvería a pararlo para reflexionar. Para ver qué es lo que soy y qué es lo que son los demás. Para pensar en qué quiero y en qué no quiero. Pero creo que todo fue fruto de mi imaginación. Aunque entonces aprendí que no está mal que de vez en cuando paremos un momento y pensemos.

14 de juny 2011

Aaaagggggghhhhhhhhh.

Ara, temps de descans al sofà o al llit, depenent de l'estat del meu cul i de la meva esquena...
A més a fer noves amigues, les croses!
Estic de tele i ordinador... mai pensaria que algú s'en pot fartar de tals maravelles. Déu meu, que s'acabi ja aquest sofriment! Penso anar al Port Aventura, que ho sàpigas maleït tormell. A més, d'aquí a poc tornaré a còrrer. Ja! Ara, us deixo, que ja m'en tornat a fartar d'aquesta pantalla i del teclat negre... 

08 de juny 2011

08/06/2011

Fa fred. Una sopa ben calenta i al llit d'hora tapada fins al coll. M'asseco ràpid quan surto de la dutxa per no agfar-ne (més) fred. Bata i sabatilles gruixudes per que no s'em refredin els peus ni els braços. Arribo d'hora a casa després de la feina, encara que sembla que són les mil. Cada matí, quan sona el despertador m'acaricia la cara i em fa un petonet a la galta freda. Jo li torno amb un somriure. "Bon dia rei!". Els dies se'm fan llargs i no em dóna temps per a res... I fa fred, i et congeles. I a mig matí et quedes a l'oficina mentre reps missatges... "Caricies"..."T'estimo"..."Vull abraçar-te tant...", Llavors me n'adono que t'estimo (molt) i cada dia que passa m'enamoro més de tu. I que sense tu cada dia se'm fa més llarg. Les nits fosques, amb lluna plena (o sense), amb plovisques i tempestes, trons i llampecs, l'abric de plomes i la bufanda a joc amb els guants. Factura (cara) de la llum (calefacció). Mp3 amb cançons d'amor (i desamor), chistes a la tele, reality shows avorrits, noticies (tristes) als diaris... I de sobte l'estiu, la calor, la platja, la piscina, el broncejat natural i els gelats, els tirants i els vestits amples, sandàlies blanques i bambes (al armari). Per fi, tan dessitjat, l'estiu, les vacances i, sobretot, l'amor.


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08 de maig 2011

Ángel.

Bueno, pues cada domingo me traen flores.  Me dedican unas cuantas lágrimas y se van recordando buenos momentos. Se arrepienten de nuestra última conversación y se lamentan porque no me dijeron aquello que me deberían haber dicho... Total, una vez se van y me dejan tranquila, puedo, por fin, llamarle y hablar con él, con Ángel. Bueno, hablar... y lo que surja.
A veces conversamos de fútbol, porque sé que la moda no le interesa. Otras, de aviones. A los dos nos apasionan los aviones. Aviones supersónicos, aeroplanos, avionetas…  También hablamos de política aunque nunca llegamos a ninguna conclusión. Nos cuesta entender a los políticos. Son grandes momentos las conversaciones  que paso con él.
“¿Y lo que surja?” Pues lo que surja es… lo que surja. A veces surge una risa, un abrazo, un guiño... Depende del día, la hora y del lugar. Bueno, del lugar no. También jugamos al escondite. Pero siempre me pilla. O yo soy muy mala escondiéndome… o él es muy bueno buscando.
La verdad, es que cada día es un mundo, una aventura. Cada día aprendo cosas nuevas. Me lo paso genial. Llegan nuevos vecinos. Conozco a mucha gente…
No sé porque la gente odia tanto ese día, porque yo puedo aseguraros que una vez estéis aquí, os lo pasaréis bien y que no es tan malo como os lo imagináis. Sí que es verdad que se echa de menos a cierta gente, pero no hace falta que os despidáis con un hasta siempre, si no con un, hasta luego.
Me despido, Sandra.