14 de desembre 2012

Se busca


Lo necesitan los acianos y los discapacitados que temen pagar por su desatención el impago de la Generalitat a las instituciones que les cuidan. Los estafados por las participaciones preferentes, muchos de ellos nuestros padres o abuelos, que han visto cómo la avaricia de la banca devoraba los ahorros de toda una vida. También el mendigo que busca cobijo en las estaciones de ferrocarrils, donde ahora podrá ser delatado si su visión estorba al viajero gracias a la aplicación del conseller Recorder. Los desahuciados que quedan ligados de por vida a una deuda impagable, mientras los responsables de la estafa financiera siguen retozando en su mundo de privilegios.
Los beneficiarios de la renta mínima de inserción que el verano pasado fueron acusados de robarnos con su exigua paga de subsistencia. Los simpapeles a los que el Gobierno del PP deja sin asistencia sanitaria. Todos aquellos que han visto cómo las llamas devoraban su paisaje mientras los cuerpos de emergencia llevaban meses alertando de la falta de recursos. Los parados que van a ver recortada su prestación mientras llaman a puertas cerradas.
¿Quién da un golpe sobre la mesa por ellos? ¿Quién apoya a las asociaciones de afectados, a los que claman en la calle, a los que desde su fragilidad tratan de salir adelante? ¿Quién piensa, grita, actúa y se pone al servicio de los débiles para construir alternativas? Se busca... Se necesita.

Emma Riverola, El Periódico de Catalunya

No hay tiempo


A veces quiero castigarme. Es tan insoportable. Es demasiado difícil. No encuentro las respuestas que quiero o que necesito y eso no puedo aguantarlo. Quiero pero no puedo. Intento pero no lo consigo. Y eso es estresante. Inaguantable. Me atormenta saber que no hay tiempo, o que sí que lo hay pero no el suficiente. Quiero encontrarme y no sé cómo. Quiero saber demasiados porqués y todo a la vez no se puede. Me paro y me digo: “Sandra, tranquilidad” pero entonces me doy cuenta de que eso también me hace perder tiempo, un tiempo que no tengo, que se agota, sé que no puedo parar a tranquilizarme. Nunca podré leerme 365 libros en un año, es una cosa imposible. Además, como si no fuera poco, siempre está aquél que te dice “¡Te has olvidado de mí!”, cuando en realidad lo que yo pienso es: “¿De ti? Pero si no tengo ni tiempo para mí, que voy a tener para ti, anda...” Y así mil situaciones más. Pienso y pienso y no encuentro una solución, siento que pierdo el tiempo, que se me escapa de las manos, que no puedo disfrutarlo, que necesito más tiempo del que hay. Ahora mismo tengo 5 libros que me llaman para leerlos; otros 5 amigos que me también me llaman, pero para tomar algo; 5 reflexiones escritas inacabadas y; 5 minutos menos que creo haber perdido mientras escribía lo que pienso... 

11 de desembre 2012

Guau!

Guau guau Sandra,
Guau guau guau gua, guau guau guau, guau guau guau (guau) guau guauu, guuuuuaaaauu: guau. Guau guau guau guau guaau, guau guau guau. Guau guau guau. Guau guau guau guau guau guau guau guau guau guau guau guau guau. Guau guau guau guau guau guau guau (guau guau guau guau);guau guau;guau guau guau guau;guau guau... Guau guau guau guauu, guau guau guau, guau guau guau (guau) guau guauu, guuuaaauu: guau. Guau guau guau guau guaau, guau guuuuuau guau. Guau guau guau. Guau guau guau guaaaaau guau guau guau guau guau guau guau guau guau. Guau guau guau guau guau guau guau. Guau guau guau guau guau guau guau guau guau guau guau guau guau guau, guau guau guau guau guau guau guau guau guau guau guau guau guau guau.

Guau guau guuaaau,
Tona.

GG: Guau guau guuuuaauu guaaaaaaaau! 

Traducció:
Estimadíssima Sandra,
aquesta carta l'escric per fer-te saber que no m'agrada quan toques la guitarra  i tampoc quan em llances llaunes per jugar(em fa moltísima por). Ja sé que a casa no es fa pipí, però de vegades se m'escapa, ho sento, no ho puc evitar. També vull que sàpigues que m'agrada molt córrer i buscar les coses que m'amagues (galetes, xuxes, la pilota...). Ara que en tinc ja 7 mesos i 5 dies, sé que em dic Tona, que sóc femella, que m'agrada jugar amb tots els gossos, que no m'agraden gens els nens petits, que quan em diuen "vés amb la nena" es refereixen a que et busqui i et doni petons. També sé seure'm quan m'ho demanes, i donar-te la poteta esquerra quan em dius: "Tona, la pota"; a més a més, si em dius "l'altre!", canvio de pota y et dono la dreta. M'agrada també veure la tele, sobretot si n'hi han coses que es mouen y que fan sorollets. Sé mimar als teus amics i sé que he de respectar les 7 o 8 hores que dorms, amb mi al llit i que tant m'encanta.
Cordial i carinyosament,
Tona.

PD: Ets la millor ama del món sencer!




Día a día


Hay días en que los pro­ble­mas, co­mo cuen­tas de ro­sa­rio, se ciñen a la gar­gan­ta, anu­dan las pa­la­bras y cie­gan la mi­ra­da. Son días en los que pen­sar en el fu­tu­ro due­le tan­to que nu­bla la fa­cul­tad de ra­zo­nar; días en los que la lí­nea del ho­ri­zon­te no se vis­lum­bra, tan so­lo un tra­zo ne­gro so­bre un fon­do ne­gro. Son días que, pa­ra de­ma­sia­das per­so­nas, se han con­ver­ti­do en se­ma­nas, me­ses, años in­clu­so. Es el tiempo en qué la desesperación se lanza por la ventana delante de la inminencia de un desahucio en qué las facturas impagadas enredan un laberinto sin salida, en qué se cuenta por horas el momento de bajar la persiana... Adiós a las ilusiones, adiós a los sueños. Mirar a los hijos también duele. Porqué crece el temor de no poder ofrecer nada del que un día fue imaginado y que esto acabe siendo un pozo insaciable que lo engulla todo. I entonces, cuando domina la inquietud, cuando atormenta a un pasado que se escapó. La tristeza amenaza de convertirse en la única compañía. La depresión aumenta a medida que se ennegrece el futuro, que crece la impotencia, que se dispara la angustia. Las calles engalanadas gritando al consumo de vuelven una burla para aquello que teme que el asfalto sea su última estación. Sólo queda pensar en el presente. Enlazar una cuerda de salvamento hecha del día a día. Libre del pasado y de un futuro que aún no existe. Puede que así, libres del miedo, podremos pintar un futuro de esperanza.


Emma Riverola, El Periódico de Cataluña 11/12/2012

05 de desembre 2012

Un, dos, tres, el mundo al revés


Hoy cuando me he levantado lo he visto todo patas arriba. He visto que la estantería estaba bocabajo pero los libros no caían. He apartado la cortina lentamente y, evidentemente, los coches estaban tumbados como perros que buscan las cosquillas de su dueño en la barriga. Los árboles apuntaban hacía abajo y sus raíces salían de las nubes. El suelo seguía en sus sitio, pero las flechas de dirección, de párking y demás estaban del revés. 
En la calle no había nadie, lo único que se veía era la contaminación que llevamos a rastras de años atrás y un viento que hacia mover todo. Ese viento me hizo sentir viva -pero rara. Al abrir la ventana me golpeó en los ojos de manera que tuve que cerrarlos.
El mundo era diferente a tal y cómo lo había conocido hasta ahora.Todo era muy raro y no sabía qué hacer. Intenté rebuscar por los cajones (invertidos) unos pantalones de chándal y una sudadera. Me dejé los mismos calcetines con los que había dormido, me calcé y me dispuse a salir de mi habitación.
Ahora tenía todo el tiempo del mundo para pensar: no encontré a mis padres en mi casa, ni a mis vecinos en las suyas, ni a mis amigos en la línea del teléfono... Al parecer el mundo se había revuelto, había decidido cambiar, había dado la vuelta repentinamente... Lo que no fui capaz de entender entonces es que ya hacía tiempo que había pasado, que se había desordenado el sistema hacía mucho ya, que se había revolucionado el planeta, y la humanidad no se había percatado de ello hasta ahora. Un poco tarde, quizá... cuándo el mundo no sólo había reconvertido su forma política, económica y social, sino también física.